Lively, ¿Google Fail?
Hace un tiempo (concretamente, en julio de éste año) la gente de Google gritaba a los 4 vientos y promocionaba con bombo y platillo su nuevo juguetito: Lively, una aplicación de mundo virtual muy similar a Second Life, que además es (o era) competidor directo de ésta última.
¿Era? Si, porque recientemente se ha informado a través del mismo portal y del blog oficial de Google que Lively cerrará sus puertas el próximo 31 de diciembre, último día del año y también último en la corta vida de este “mundo en línea” creado por Google, uno de los pocos proyectos de los cuales la empresa de Larry Page y Sergei Brin no se enorgullece y que seguramente enterrará en su tumba de proyectos fallidos.
Hace 4 meses que fue lanzado, Lively generó una buena expectativa al tratarse de un producto de Google, y también por venderse como una alternativa al también ya casi olvidado Second Life. Sin embargo, esos 4 meses también fueron los mismos que bastaron para que los altos mandos detrás de Google se dieran cuenta y cayeran en la verdad: Lively no funciona.
Siendo sinceros, esta vez Google no fue más allá que hacer lo que otro gigante (Microsoft) siempre hace: Ver un modelo de negocio y servicios ya establecido y copiarlo. Esto es lo que hizo Google con Lively, una “fallida” copia de Second Life que en principio ofrecía los mismos beneficios pero gratis, aunque no todo fue color de rosa.
En principio, Lively permite crear tu personaje y habitaciones con diferentes estilos y modelos basándose en varias herramientas incluídas, vamos, igual que Second Life. El igual se “pierde” al momento de ir de habitación en habitación, ya que a diferencia de SL en Lively no se puede recorrer todo el mundo virtual, sino que se navega y se accede a cada habitación desde la web oficial. Esta fue la primera piedra en el ataúd.
Podríamos continuar con una extensa lista de fallos y motivos por el cual Lively ha fracasado, pero podemos resumir todo en una sola frase, con dedicatoria especial para cierta empresa de Internet con sede en Sillicon Valley: Si vas a copiar un modelo aparentemente exitoso asegurate al menos de hacerlo bien y no dejarlo a medias.
