Soporte para USB 3.0, en Linux
Duro golpe ha asentado la comunidad de Software Libre a empresas privativas como Microsoft, al haberse dado a conocer que el primer sistema operativo con soporte oficial para el nuevo estándar USB 3.0 será Linux. Y es que precisamente en estos momentos los desarrolladores del kernel de Linux ya se encuentran trabajando de manera experimental con la nueva versión del Universal Serial Bus (Conductor Universal en Serie).
El soporte para USB 3.0 en Linux estará disponible a partir del próximo mes de Septiembre de 2009, en conjunto con el lanzamiento del kernel 2.6.31 de Linux ampliando así un gran abanico de posibilidades para los usuarios de este sistema operativo y de las cientos de distribuciones desarrolladas en torno a este. Asi pues aunque todavía hay pocos o ningún dispositivo que trabaje con este futuro estándar, Linux ya estará preparado para poder manejarlos y darle un uso tan común como el que ahora tiene el USB 2.0
Por el momento ya se ha confirmado de viva voz de algunos de los desarrolladores y programadores del kernel de Linux que se está trabajando en un driver especial que soporte todas y cada una de las nuevas características y funcionalidades del USB 3.0, incluyendo por supuesto el Extensible Host Controller Interface (denominado xHCI). Asi pues en un futuro no muy lejano se espera ver a Linux y a muchas de sus distribuciones soportando dispositivos USB 3.0 a alta velocidad, mucho antes de que podamos ver esta tecnología en la mano de los usuarios de Windows.
Sara Sharp, una de las encargadas de desarrollo y programación del kernel de Linux así como empleada de la empresa Intel, ha manifestado que la idea principal es incorporar primeramente esta tecnología a las distribuciones de Linux más utilizadas y extendidas entre los usuarios, siendo así que Red Hat/Fedora para servidores y Ubuntu para usuarios serían las primeras distros capaces de manejar a la perfección el nuevo USB 3.0.
Vía | Marlex Systems
¿Cómo instalar programas en Linux?
Gran parte de los usuarios que migran desde sistemas operativos Windows a cualquier distribución de GNU/Linux (si no es que todos) están mucho más que acostumbrados a la clásica y sencilla instalación de programas que el sistema operativo de Microsoft ofrece, ya que con solo abrir el archivo ejecutable de cualquier programa o su instalador, se procede a la ejecución o instalación. Nada más sencillo que ésto.
Sin embargo este tipo de usuarios -al migrarse de sistema operativo a Linux- enfrentan su primera gran dificultad a la hora de instalar cualquier aplicación de software o programa, dado que en Linux existen diversas formas de instalar software, todas ellas hasta cierto punto sencillas y que brindan al usuario diversas opciones de acuerdo a sus necesidades.
Ahora bien, las diversas formas de instalar software en Linux son:
A través de repositorios. Es la forma más común de instalar software precompilado y almacenado en diversos servidores alrededor del mundo, conocidos como repositorios. Existen miles de repositorios disponibles para todas y cada una de las distribuciones de Linux, aunque algunos son oficiales (soportados por los desarrolladores) y otros no oficiales, soportados por la counidad.
Los repositorios permiten instalar software desde la misma consola con comandos como apt-get, aptitude o zypper, dependiendo de la distro; además es también son la fuente de software de herramientas de agregar/remover software como las incluídas en Ubuntu y OpenSuse.
Paquetes precompilados ejecutables. Como los famosos archivos .rpm de Suse y Fedora, los .deb de Debian y Ubuntu y los .bin (binarios) ejecutables en cualqueir sistema. Proveen de la instalación y archivos de ejecución para una aplicación específica, aunque si requieren dependencias estas no se instalan y de no cumplirlas, no procede la instalación.
Este tipo de paquetes en Ubuntu (.deb) se instalan de forma similar a Windows, ejecutándolos. En Debian y otras distros requieren ejecutarlos desde la consola con herramientas como dpkg.
Paquetes precompilados. Son parecidos a los anteriores, solo que no son ejecutables y son frecuentemente distribuidos en forma comprimida dentro de ficheros .tar.gz. Para instalarlos solo basta con descomprimirlos y -desde la consola- ejecutar el fichero precompilado su contenido anteponiendo el comando “./”; el fichero precompilado suele llamarse de la misma forma que la aplicación.
Código Fuente. Se distribuyen de forma similar a los paquetes precompilados, pero con la diferencia que no son directamente ejecutables y primero debemos compilarlos para proceder a instalarlos. Paso obligado es extraer el código fuente del paquete en donde se distribuye, acceder a su ubicación desde la consola y compilarlo, haciendo uso de comandos como “make” y “make install”.
Para compilar este tipo de aplicaciones en Linux, es necesario contar con las librerias de compilación necesarias instaladas.
Descargar ArtistX 0.6, distro de Linux para artistas
Pese a que el título que acompaña a esta nota suena bastante trillado, pues cualquier persona (artista, cantante, diseñador, blogger, etc.) puede usar la distribución de Linux que más le guste, modificarla a su gusto y según sus necesidades, existe también una distribución de Linux orientada a los artistas multimedia con aplicaciones y rendimiento optimizado para la ejecución de programas y aplicaciones especializados en reproducción y edición de música, audio y video.
Y es que si algo caracteriza a los sistemas GNU/Linux es la capacidad de adaptarse a cualquier medio y presentarse como una alternativa real y eficiente a todo tipo de usuario según sus necesidades, tal es el caso de ArtistX: la distribución de Linux para artistas.
Recientemente ha sido liberada la versión 0.6 de ArtistX, misma que ha basado su desarrollo en Ubuntu 8.10 Intrepid Ibex (y vaya que los forks de esta distro aparecen por doquier) y que adapata casi las mismas funciones de Ubuntu, su compatibilidad y estabilidad y las combina con las mejores herramientas de software libre para la edición y reproducción de contenidos multimedia.
ArtistX 0.6 incluye una extensa lista de aplicaciones para retoque fotográfico, edición de audio, edición de video, generación de gráficos vectoriales, tratamiento de imágenes en segunda y tercera dimensión y mucho más, además de por supuesto los mejores reproductores de archivos multimedia disponibles en sistemas GNU/Linux.
Entre la gran variedad de software y excepcionales aplicaciones que ArtistX en su versión 0.6 incluye, destacan Inkscape, The GIMP, Krita, Cinepaint, Sinfig, RawStudio, Hugin, Skencil y Nip2 en el ámbito de la edición multimedia, mientras que para la reproducción de archivos de medios incluye aplicaciones como VLC Media Player, Xelex Player, Xine, KMPlayer, Kaffeine, Last.fm y hasta el legendario MPlayer.
ArtistX es en verdad una gran alternativa con bastante software libre para todos aquellos artistas, diseñadores y amantes de la música que de una u otra forma no habían podido migrar a Linux por contar con las aplicaciones necesarias. La versión 0.6 de esta distro puede descargarse desde su sitio oficial.
Editores de video para Linux
La edición de videos a través de la PC es una tarea que desde hace años ha venido revolucionando el mundo del video, tanto en grabaciones y filmes profesionales como amateurs. Y las aplicaciones usadas para la edición de video son tradicionalmente diseñadas para el entorno del sistema operativo Windows.
Sin embargo, el Software Libre también es una interesante -más que alternativa- opción para la edición de video, con algunas aplicaciones bastante eficaces que realmente no le envidian nada a las aplicaciones de pago. De hecho, existen muchas aplicaciones de Software Libre dedicadas a la edición de video y en TechCityInc nos ofrecen una recopilación con las mejores:
- AvideMUX: Quizá uno de los editores de vídeo más conocidos en ambientes Linux, que también está disponible para otros sistemas como BSD, Mac OS X y Windows bajo licencia GNU GPL.
- CinePaint: Su función principal es el retoque de películas fotograma a fotograma aunque ofrece funcionalidades adicionales como High Dinamyc Range para dar un aspecto más brillante a las imágenes.
- Cinelerra: Un editor de vídeo que permite la captura, composición y edición de pistas de audio y vídeo.
- FFmpeg: La base principal de muchos de los editores de vídeo. Mediante el uso de la línea de comandos podremos editar o convertir nuestros vídeos a otros formatos.
- Jahshaka: Un editor de vídeo con funcionalidades para añadir efectos en tiempo real. Su principal característica es la velocidad.
- KDEnlive: El editor de vídeo de KDE que ofrece edición de múltiples pistas de vídeo y audio.
- Kino: Quizá el más completo de los editores de vídeo que nada tiene que envidiar a aplicaciones comerciales. Ofrece una excelente integración con la tecnología IEEE-1394 para capturar e integrar múltiples vídeos desde la videocámara.
- LiVES: Un sencillo y excelente editor de vídeo con el que no tendrás que preocuparte de aspectos como los formatos o la resolución de la película.
- Slideshow Creator: Aunque no es exactamente un editor de vídeo tal y como pueden ser el resto de los programas mencionados permite una serie de posibilidades para convertir tu colección de fotos en un DVD de calidad con efectos y banda sonora.
- Vivia: Disponible para Linux y Windows, este editor de películas DV muestra una apuesta calara por la sencillez a la hora de modificar nuestras películas.
Moblin, Linux para Netbooks
En los últimos meses las ventas de computadoras de escritorio (Desktops) se han ido literalmente al abismo, con lo que los principales fabricantes de hardware y concretamente los fabricantes de procesadores -como Intel y AMD- se han visto severamente afectados, dado que producen una gran cantidad de productos con bastante tiempo de anticipación y al no venderse los equipos ya producidos, se generan cuantiosas pérdidas.
Sin embargo -y en contraste- el nuevo gran mercado emergente es el de las computadoras ultraportátiles, las mejor conocidas como netbooks que de igual forma ya comienzan también a ganarse el gusto de los consumidores por sobre las computadoras portátiles “estándar”. Y es ahora Intel quien busca aprovechar al máximo el crecimiento del mercado de las ultraportátiles enfocándose en los sistemas operativos, concretamente en Linux.
Hace un par de años, las primeras netbooks del mercado (de la empresa Asus) incluían Linux como sistema operativo, aunque de inmediato la gente de Microsoft supo apreciar el gran mercado del aquel entonces nuevo producto y fue así como Windows XP llegó a las ultraportátiles. Y es ahora Intel quien busca retornar al origen de las netbooks con el desarrollo de su propio sistema operativo basado en Linux y enfocado precisamente a las computadoras ultraportátiles.
Y tal parece que el fruto del trabajo y desarrollo de Intel ya toma forma. Moblin es el nombre de la distribución de Linux creada por Intel, basada en Fedora/Red Hat y que se encuentra especialmente modificada para obtener el máximo rendimiento del hardware que incluyen las netbooks con procesador Intel Atom.
Actualmente, Moblin se encuentra en fase Alpha y ya es posible descargarlo y probarlo en cualquier netbook con procesador Intel Atom. A pesar de encontrarse aún en desarrollo, ya muestra algunas características interesantes como la gran velocidad de booteo (arranque) del sistema que ofrece, 6 segundos en promedio.
De esta forma, Moblin se une a la corta lista de distribuciones de Linux enfocadas a las computadoras ultraportátiles, en donde también se encuentran un par de modificaciones específicas de Ubuntu: Eeebuntu, para la Asus Eee PC; y Linux4One, para la Acer Aspire One.
Evitar que las aplicaciones se detengan al cerrar la terminal de Linux
En los sistemas operativos GNU/Linux es muy común que por alguna circunstancia usemos la Terminal (también conocida como consola o Shell) para lanzar y/o ejecutar algunas aplicaciones y hacer uso de las mismas. Por ejemplo, si tenemos instalado el navegador web Mozilla Firefox, abrimos la consola e introducimos el comando:
firefox
Con esto, se lanza la aplicación Mozilla Firefox (navegador web) pero podremos notar que la Terminal o Consola en donde lo lanzamos registra la actividad que se genera dentro del mismo, es decir, mantiene una línea del proceso que se está ejecutando a partir de esta terminal. Y lo peor sucede cuando –siendo novatos y sin saber gran cosa del funcionamiento del Shell– cerramos esta consola y nos llevamos la desagradable sorpresa que la aplicación que ejecutamos desde ella (en este caso, Firefox) también se detiene y por ende se pierden todos los cambios no guardados.
Una solución bastante sencilla para esto, es ejecutar la aplicación en segundo plano, en pocas palabras, convertirlo en un demonio. De esta forma, la aplicación que lancemos desde cualquier terminal de Shell no dependerá de la misma y aunque cerremos dicha terminal, la aplicación seguirá ejecutándose sin problema alguno. Para hacer que cualquier aplicación se convierta en demonio y se ejecute en segundo plano o background, solo basta con agregar el carácter ‘&’ (andperson) al final del comando que utilicemos para lanzar la aplicación:
firefox &
De esta forma, la aplicación se vuelve independiente de la terminal desde donde fue lanzada, y aunque esta terminal se cierre, la aplicación seguirá ejecutándose normalmente.
Ya sabemos que la mayoría de las aplicaciones actuales (aún en Linux) suelen integrarse con nuestro entrono gráfico, pero aún existen algunas que necesitan ser invocadas desde la consola, por lo que pequeños “trucos” como este son de gran utilidad para usuarios inexpertos.
