Desde el día de ayer se dió a concer que la ICANN (organismo internacional encargado de regular los nombres de dominio en la red), dio un supuesto “gran paso” al permitir que a partir del año 2009, empresas y particulares puedan convertir su numbre en su propio dominio.
Citando la nota del diario El Universal: “con esto las típicas direcciones de internet como por ejemplo http://www.pagina.com ya podrá ser usado como http://www.pagina.amor o cualquier otra extensión que se desee usar como .celos, .televisión, .rodríguez, etcétera.”
Pero, ¿qué de bueno puede tener esto? seguramente habrá quien nos venga a decir que habrá una mayor apertura de uso en internet y la red, y que se romperían muchas barreras geográficas, pero no son más ventajas que todos los problemas que esto acarreará:
- Confusión de los usuarios. El 90% de los usuarios de internet ni siquiera saben lo que es un dominio, es más, apenas y están familiarizados con los clásicos “.com”. Estamos hablando de que con esta iniciativa se creará mucha confusión hacia los usuarios, perjudicándolos.
- Costo. Se habla que registrar un dominio personalizado, sería muy caro. Desde ahora voy descartando hacerme con la dirección “paraiso.geek”
- Solo unos cuantos. Seguramente, los dominios mas buscados serán los “.sex”, “.love”, etc. Ahí veremos que solo los magnates que manejan grandes sumas de dinero tendrán la posibilidad de hacerse de estos dominios. Dominios personalizados, en poder de unos cuantos.
- Dificultad. Quien quiera uno de estos dominios, además debe presentarse en la oficina de la ICANN correspondiente en su país, y debe demostrar capacidad técnica y de operación del dominio. Permítanme decir, ¿semejante estupidez se habrá visto antes? Con menos de 10 dólares, puedo registrar un dominio “.com” de primer nivel, desde la comodidad de mi hogar y sin tener que demostrarle a alguien de que puedo usar el dominio.
Podemos listar miles de inconvenientes más, pero simple y sencillamente me decanto por la razón principal: La confusión que se generará en los usuarios. La mayoría están a costumbrados a ver los “.com” por doquier.
Entonces señores, yo paso de esta iniciativa.









Los habladores: